Suelos de madera: diferencia entre parquet y tarima


La diferencia entre parquet y tarima está en el material y en cómo se coloca. El parquet son piezas de madera maciza que se encolan o se clavan al suelo de forma fija. La tarima, en cambio, suele ser flotante: lamas más largas que se ensamblan entre sí con un sistema de click, sin fijarse a la base.
Esa diferencia de instalación explica casi todo lo demás: precio, mantenimiento y vida útil.
Si en tu vivienda (de madera o de hormigón) estás valorando reformar un suelo o instalar desde cero, conviene entender bien qué compras antes de decidir.
¿Qué es el parquet y qué es la tarima flotante?
El parquet tradicional se fabrica con piezas macizas de una sola especie de madera, normalmente roble, nogal o haya, de un grosor considerable (entre 15 y 22 milímetros). Se instala pieza a pieza, encolada o clavada sobre una base de madera o cemento, y forma una superficie rígida, continua y muy duradera.
La tarima flotante es distinta desde la base. Consiste en tablas de madera natural o de ingeniería (varias capas de madera prensada con una lámina superior de madera noble) que se unen entre sí mediante un sistema de click.
No se pega ni se clava al suelo, descansa sobre una lámina aislante que absorbe pequeñas irregularidades del pavimento. Esto permite instalarla en un día, incluso sin obra, y retirarla más adelante si hace falta.
Diferencia entre parquet y tarima en términos de instalación, mantenimiento y precio
Debido a su naturaleza, cada opción lleva asociadas una serie de ventajas.
Si buscas una opción económica y rápida de instalar, la tarima flotante suele ser la alternativa más práctica: requiere menos obra y tiene un precio inicial más bajo.
El parquet macizo, en cambio, supone una mayor inversión y una instalación más laboriosa, pero ofrece una vida útil mucho más larga y permite lijar y renovar la superficie varias veces.
| Característica | Parquet macizo | Tarima flotante |
| Instalación | Encolado o clavado, con obra | Sistema click, sin obra |
| Tiempo de colocación | Varios días | 1-2 días para una vivienda media |
| Lijado y barnizado | Hasta 4-5 veces en su vida útil | Limitado (según el grosor de la capa noble) |
| Precio orientativo | Desde 60 €/m² instalado | Desde 35 €/m² instalado |
| Vida útil estimada | 40 años o más | 15-25 años con buen mantenimiento |
| Resistencia a la humedad | Baja, no apto para baños | Depende del acabado, algo mejor |
Como ves, la tarima puede encajar mejor en reformas con presupuesto ajustado, mientras que el parquet tiene más sentido cuando buscas un suelo para muchos años y priorizas su capacidad de restauración.
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¿Qué es el suelo laminado y en qué se diferencia de la tarima?
El suelo laminado no es madera, aunque lo parezca. Se fabrica con un núcleo de fibra de madera prensada de alta densidad (HDF) sobre el que se imprime una lámina fotográfica que imita la veta de la madera, protegida por una capa resistente al desgaste.
Se instala igual que la tarima flotante, con sistema click, pero cuesta bastante menos: entre 15 y 25 euros por metro cuadrado instalado.
La diferencia con la tarima flotante es que la tarima lleva madera real en su superficie, aunque sea en una capa fina, mientras que el laminado es una imitación impresa.
No hay diferencia a simple vista, solo se nota al tacto y en su tratamiento. Un laminado no se puede lijar ni renovar, porque debajo de esa lámina impresa no hay madera que recuperar. Cuando se desgasta, toca cambiar la pieza o el suelo entero.
¿Qué suelo utilizamos en Sodo?


Además del parquet, la tarima flotante y el suelo laminado, existe otra opción de suelo de madera: la tarima maciza machihembrada, que es la que utilizamos para nuestras casas prefabricadas.
Se trata de lamas largas y gruesas de madera maciza que encajan entre sí mediante un sistema tradicional de lengüeta y ranura y se fijan sobre rastreles de madera o directamente sobre la estructura.
Es un suelo pensado para durar y soportar el uso diario durante muchos años. Además, su grosor permite lijarlo y renovar su acabado cuando el paso del tiempo deja huella, alargando todavía más su vida útil.
Es una solución especialmente adecuada para casas de madera para vivir y proyectos en los que el suelo forma parte de la propia estructura y se busca un material natural, resistente, duradero y adaptado a modelos sostenibles.
¿Qué tipo de suelo elegir para tu proyecto?
En viviendas de hormigón y de uso diario y larga duración, el parquet sigue siendo la opción con mejor comportamiento a largo plazo. Para una reforma con presupuesto ajustado o un proyecto que necesita resolverse rápido, la tarima flotante o el laminado cubren la necesidad sin sacrificar tanto la estética.
Para casas de madera y construcciones similares (cabañas, garajes…) lo mejor es la tarima maciza machihembrada por ser duradera y robusta. A este suelo se le pueden poner suelo laminado si quieres cambiar de color de suelo y un refuerzo aislante para las condiciones climáticas más exigentes.
De hecho, la elección del suelo interior condiciona el aislamiento térmico, el mantenimiento posterior y el tacto final del espacio, así que no es un detalle menor dentro del proyecto global.
Consúltanos si tienes un proyecto en mente, podemos ayudarte a que tengas un diseño moderno sin renunciar a la durabilidad. Nuestro equipo técnico estará encantado de asesorarte.






























